Estamos trabajando en la preparación de toda una serie de eventos para el próximo año 2009, pretendiendo con ello difundir la Asociación, así como fomentar la formación y el empleo de los afiliados a la ANEF.

Según datos de la Unión Europea más de la mitad de sus ciudadanos practican regularmente una actividad deportiva, en alguno de los 700.000 clubes que existen en la UE o fuera de ellos; cerca de 2 millones de educadores, monitores y voluntarios dedican su tiempo de trabajo o de ocio a la animación de la vida deportiva, desempeñando un papel fundamental de educación y de inserción social en un momento en que las sociedades sufren importantes problemas de cohesión social y de identidad cultural.

El deporte tiene que convertirse en el derecho de todos, por eso se han de crear los medios para que todas las personas puedan dignificarse a través de la cultura física, el deporte y la recreación. Del deporte no se puede prescindir; la dimensión lúdica del ser humano es tan inseparable de tal condición, que sería inaceptable negar esta fuente de manifestación cultural.

Por ello, cuando se habla de deporte, se ha de hablar también de deporte social. Se tiene que entender como tal que la gente participa de maneras diversas en el deporte, lo protagoniza, representa un espacio en el que cada individuo se suma al «equipo», indica una práctica en que juega; cuidar el cuerpo y estar juntos constituye una de las metas. Es decir, como deporte social tenemos que identificar al fenómeno generado por la propia comunidad que expresa la necesidad de integración social, de pertenencia a un grupo, de reconocimiento de una identidad cultural.

En los últimos años han aparecido diversas investigaciones en el campo de la sociología del deporte que muestran cómo las prácticas físicas están adquiriendo una importancia relevante entre las actividades más habituales de las personas en la ocupación de su tiempo libre. Los medios de comunicación invaden el espacio social con prácticas físicas y deportes.

La ANEF quiere inculcar los valores que la práctica deportiva pregona, el respeto, la tolerancia, el espíritu de sacrificio, la integración, el diálogo, el fair play, son valores que la educación debe encargarse de trasmitir y eso se puede lograr a través del deporte.